Twitter autora: @aventureraletal

1. INTRODUCCIÓN

Ante la Proposición de Ley 122/000097 contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales presentada por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea una parte del colectivo feminista radical desea poner de relieve cómo este texto vulnera derechos y libertades conseguidas por las mujeres a lo largo de los 200 años de historia del movimiento feminista.

2. DEFINICIONES DE ACUERDO CON LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

sexo
Del lat. sexus.
1. m. Condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas.
2. m. Conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo. Sexo masculino, femenino.
3. m. Órganos sexuales.
4. m. Actividad sexual. Está obsesionado con el sexo.
género
Del lat. genus, -ĕris.
1. m. Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes.
2. m. Clase o tipo a que pertenecen personas o cosas. Ese género de bromas no me gusta.
3. m. Grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico.

De esto deducimos que la diferencia entre sexo y género es que el primero incluye únicamente las características biológicas de los y las humanas y el segundo incluye factores socioculturales. Es decir, el género incluiría una serie de características comunes en forma de comportamientos que denominamos los estereotipos de género.

Podemos afirmar entonces que los sexos de la raza humana son: femenino (XX) y masculino (XY), y que éstas personas pertenecen a las categorías de mujer y hombre, respectivamente. Recordemos que la definición universal de mujer es hembra humana adulta y lo mismo para la definición de varón u hombre.
Reconocemos la existencia de personas intersexuales, pero este trabajo se va a centrar principalmente en cómo afecta la propuesta de ley a las personas del sexo femenino y masculino.

En cuanto al género, es el concepto o idea que las diferentes sociedades van desarrollando sobre las actitudes o comportamientos que normalmente realizan los hombres y las mujeres. Un ejemplo sería la idea de que los hombres han de ser proveedores en la familia, otro el de que las mujeres han de realizar las tareas del hogar. Conocidos como los estereotipos de género, son ideas preconcebidas a las que las personas estamos sometidas por el mero hecho de nacer en sociedad. Estas ideas de género limitan nuestra personalidad y nos imponen un modelo de comportamiento, según hayamos nacido con un sexo u otro. En cualquier caso, varían con el desarrollo de las sociedades (antes una mujer no podía trabajar o usar pantalones) y no pueden ser determinadas. Es decir, no podemos establecer con claridad qué significa ser del género femenino o qué significa ser del género masculino. La proposición de ley tampoco nos lo aclara.

3. COMENTARIOS A LA PROPOSICIÓN DE LEY 122/000097 CONTRA LA DISCRIMINACIÓN POR ORIENTACIÓN SEXUAL, IDENTIDAD O EXPRESIÓN DE GÉNERO Y CARACTERÍSTICAS SEXUALES, Y DE IGUALDAD SOCIAL DE LESBIANAS, GAIS, BISEXUALES, TRANSEXUALES, TRANSGÉNERO E INTERSEXUALES.

Artículo 3. Definiciones

«Transexual»: Por persona transexual se entiende aquella cuya identidad de género no se corresponde con el sexo asignado en el momento del nacimiento.

Esto no es correcto. Las personas transexuales consideran que han nacido con el sexo equivocado. Es decir, con los genitales y aparato reproductor que no les corresponde. Un hombre que piense que ha nacido en un cuerpo equivocado, no necesariamente tienen que querer utilizar maquillaje o hacer las tareas de la casa, esto son estereotipos de género femeninos que no tienen nada que ver con el sexo. Lo que estas personas quieren es una operación de cambio de sexo. Por tanto, la definición no es correcta, al mezclar género (ideas socioculturales), con sexo (biología).
«Realidad transgénero»: Término global que define a personas cuya identidad de género expresión de género o conducta no se ajusta a aquella socialmente asociada con el género que se le asignó al nacer.

Entendemos que esta definición se refiere a las personas transgénero pero, sin embargo, existen muchas personas que no se ajustan al género que se les asignó al nacer. De hecho, todas las mujeres feministas no nos identificamos con los estereotipos de género que el patriarcado nos impone. No aceptamos que, por el hecho de haber nacido mujeres, es decir, con órganos sexuales femeninos, se nos imponga que tenemos que ser sumisas o vestir de rosa. Tampoco vemos justo que los hombres, por el mero hecho de serlo (sexo), tengan que asumir ser los proveedores de las familias (género). No identificarse con el género que nos impone la sociedad no significa que haya que identificarse con otro género, significa que hay que promover la eliminación de los estereotipos de género, la idea de que, por pertenecer a un sexo, tenemos que desarrollar unas conductas determinadas.
A modo de ejemplo, pensamos que un niño que quiera llevar vestidos será objeto de bulling en el colegio. Lo que está mal es que ese niño sufra bulling porque según el estereotipo de la masculinidad, está mal que los niños lleven vestidos. No tiene sentido decir que automáticamente es una niña solo por su vestimenta y, sin embargo, siguiendo la definición que se hace en la propuesta de ley, sería un niño transgénero porque su conducta no se “ajusta” a la socialmente asociada con su género masculino.
Otro caso sería el de las niñas a las que les gusta el fútbol. Son niñas por su sexo, porque tienen vulva, pero disfrutan una actividad que socioculturalmente es practicada por el grupo de los hombres. ¿Son automáticamente transgénero? Pues habrá que ir caso por caso y de ninguna manera asumirlo tal y como hace la definición de la proposición de ley.
Al contrario de lo que les sucede a las personas transexuales, no tienen por qué identificarse con el binarismo de género ni necesitar adecuar su identidad a las expectativas sociales. Este término engloba a personas que se identifican como travestis, cross dressers, queers, gender queers, drag kings, drag queens y agénero entre otras identidades no normativas.
A lo que se refiere, es que no quieren cambiarse su sexo, por lo que no son personas transexuales. Se refiere a binarismo de sexo. El sexo (XX o XY) no es algo que se pueda cambiar, viene dado por la biología, lo que se puede hacer es una operación para que los genitales “parezcan” los del otro sexo, pero un hombre que realice una operación de cambio de sexo nunca tendrá todas las características biológicas de las mujeres como lo son el útero, las mamas o el clítoris, por ejemplo. Lo mismo ocurre con las mujeres que deseen tener órganos masculinos, nunca podrán tener testículos ni penes que realicen todas las funciones biológicas en su totalidad.

«Personas cisexuales»: Aquellas que se identifican con el género que les fue asignado al nacer.
Esta definición pretende incluir a todas las personas que no somos ni transexuales ni trasgéneros, es decir, al 98% de la población española.
Paradójicamente, en la actualidad se podría decir que la mayoría de las personas en España no se identifican con los estereotipos de género de masculinidad y feminidad. Los hombres están cambiando la idea de que tienen que ser proveedores o fuertes, y las mujeres estamos siendo cada vez más autónomas y menos sumisas. Por lo tanto, consideramos que no existen las personas cisexuales ya que el concepto de género es difuso, no sabemos exactamente qué es pertenecer a un género o a otro. No se puede determinar qué es el género para una sociedad, ya que este concepto es relativo según la experiencia individual de cada persona. No hay una idea determinada de lo que es el género masculino o femenino.
— Por razón de su sexo registral: a hombres y mujeres.
Los sexos no son registrales, son biológicos vienen determinados por los aparatos reproductores. En la especie humana y los animales existen dos sexos: el masculino (XY) y el femenino (XX). La definición universal de mujer es hembra humana adulta, es decir, persona nacida con aparato reproductor femenino, y lo mismo para los hombres. Esta realidad biológica que viene dada por la información en nuestro ADN no es susceptible de cambio.

Artículo 8. Agencia Estatal contra la discriminación por orientación sexual, identidad de género, expresión de género y características sexuales.

4. Funciones:
Será competencia de la Agencia Estatal la incoación, de oficio o a instancia de terceros, inspección, instrucción, resolución y ejecución de los expedientes sancionadores dimanantes de las infracciones contenidas en la presente Ley.
Será competencia de la Agencia Estatal constituirse, con el consentimiento expreso de las partes, en órgano de mediación o conciliación entre ellas en relación a las infracciones cometidas por discriminación LGTBI, siempre que no sean materia penal ni laboral.

Esto supone que este órgano podrá imponer sanciones administrativas a los ciudadanos. Desarrolla la existencia de un sistema sancionador alternativo y que no ofrece ninguna de las garantías legales obligatorias. Una “Agencia Estatal” no puede tener potestad jurisdiccional porque de acuerdo con la Constitución Española en su artículo 117.3:
3. El ejercicio de la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y Tribunales determinados por las leyes, según las normas de competencia y procedimiento que las mismas establezcan.

Artículo 12. Atención integral a víctimas de violencia por orientación sexual, identidad o expresión de género, o características sexuales.

a) A la mujer transexual o transgénero que sea víctima de la violencia machista, le será de aplicación la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
Si asumimos que un hombre es mujer simplemente por el hecho de decir que se “siente” mujer, estamos abriendo la puerta a que hombres violentos se declaren mujeres y justifiquen así que no se les aplique la ley arriba citada. Se permitiría que determinadas personas eludiesen su responsabilidad. Esto ya está pasando en nuestro país. Un ejemplo es el titular de El país del 24 de mayo de 2017: “Un bombero acusado de maltrato cambia de sexo durante el proceso judicial”

Artículo 19. Derechos sexuales y reproductivos.

(…) La atención médica y ginecológica deberá incluir en todo caso los órganos surgidos de las intervenciones quirúrgicas de las personas transexuales y transgénero.
Las intervenciones quirúrgicas que se realizan a las personas transexuales y trasgénero no dan como resultado la aparición de órganos. Esto es incorrecto.
2. Todas las personas con capacidad de gestar (…)
Las personas que tienen la capacidad de gestar se llaman mujeres. Recordemos que las mujeres somos las hembras humanas adultas. No entendemos por qué no se incluye la palabra mujeres en este apartado.

Artículo 20 bis. Prestaciones incluidas.

2. En el ámbito de sus respectivas competencias, proporcionarán la cobertura relativa al proceso de reasignación sexual de acuerdo con la cartera básica de servicios de cada una de ellas. A partir de los 16 años de edad los menores transexuales y transgénero podrán prestar por sí mismos el consentimiento informado para acceder a la reasignación sexual quirúrgica. A partir de la pubertad podrán prestar por sí mismos el consentimiento informado para acceder a los bloqueadores hormonales y al tratamiento hormonal cruzado.
De acuerdo con esto, un o una menor de 8 o 9 años tiene la capacidad para decidir si desea realizar un tratamiento hormonal que le cambiará su cuerpo para el resto de su vida. En los países donde ya se ha aprobado esta legislación, ha incrementado también el número de personas que tomaron esta decisión siendo menores y que se han arrepentido cuando ya no había vuelta a atrás, lo que se conoce como des-transición. Sería el caso del ciudadano Elan Anthoni, ahora de 42 años y que comenzó a hormonarse siendo menor y realizó la transición a mujer con 19 años. Según su testimonio “empecé a fantasear con ser una niña porque eso me mantendría a salvo y me sacaría de mi posición hasta entonces en lo más bajo de la jerarquía masculina.”
Conviene también mencionar que los tratamientos hormonales producen esterilidad. Es decir, estos adolescentes toman la decisión de que nunca podrán tener descendencia biológica. Por otro lado, también conlleva que estos jóvenes nunca podrán disfrutar de su sexualidad en toda su plenitud, ya que los que se sometan al proceso completo, nunca podrán tener un orgasmo. ¿Un o una adolescente de 12 años realmente tiene la capacidad mental suficiente como para decidir las dos cuestiones anteriores?

Recordemos que en nuestro país una menor de 16 años no puede abortar. ¿Es apropiado que sí pueda someterse a un tratamiento hormonal que podría dejarla estéril durante el resto de su vida?

Artículo 27. De las medidas de protección.

Las personas que sufran violencia intragénero podrán beneficiarse de la orden de protección contemplada en el artículo 544 ter.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que regula la misma en los diversos casos de violencia doméstica, en los que se incluye la violencia intragénero.
Una persona de sexo masculino que ha sido socializada como hombre hasta que ha realizado la transición estaría incluida en este supuesto. Volvemos a la idea de que muchos hombres pueden declararse mujeres, dejando sin el efecto de protección hacia las mujeres que pretendía Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Artículo 38. De los centros de privación de libertad.

2. Se permitirá a las personas transexuales y transgénero optar por permanecer en centros de privación de libertad para hombres o para mujeres.
No consideramos seguro para las mujeres que una persona de sexo masculino que haya violado a otras mujeres tenga la opción de permanecer en una cárcel para mujeres, aunque esta persona manifieste sentirse mujer. Un ejemplo sería el caso de Jessica Winfield (50), antes conocida como Martin Ponting y que fue condenada en Reino Unido por la violación de dos niñas. Mientras estaba en prisión, se declaró mujer y solicitó el cambio de sexo. No habiéndole sido realizada la operación fue trasladada a la prisión de mujeres de la cual ha tenido que ser apartada por “acercamientos inapropiados” a las otras presas. Somos conscientes del riesgo al que se exponen las personas trasgénero en las cárceles de hombres, pero la solución no pasa por trasladar el riesgo a las cárceles de las mujeres.

Artículo 59. Deporte y educación en el ocio y el tiempo libre.

a) Se incentivará a los clubes, agrupaciones y federaciones deportivas para que en su normativa interna se respete la diversidad sexual y de expresión e identidad de género. En los eventos y competiciones que se realicen, se considerará a las personas transexuales y transgénero de acuerdo con su identidad sentida a todos los efectos.
La división de los deportes por sexos tiene un objetivo y es el de igualar en condiciones físicas a los participantes. No tiene sentido que una persona nacida varón y físicamente superior en fuerza compita en iguales condiciones con una mujer. Imaginemos una carrera, un partido de tenis o incluso un campeonato de lucha libre ¿quién ganará en todas esas disciplinas? No estamos de acuerdo en que personas biológicamente superiores acaparen los logros del deporte femenino como ya está ocurriendo en otros países.
En EEUU está la luchadora Fallon Fox, ganadora de numerosos campeonatos y que ha recibido duras críticas tras romper un ojo a una de sus oponentes. También está Jillian Bearden, ciclista que ganó El Tour de Tucson en noviembre de 2016.
En el caso de Australia, en levantamiento de pesas Laurel Hubbard, que ganó la competición internacional de mujeres en marzo de 2016.
Todas estas personas se sienten mujeres, pero nacieron hombres. Tienen mayor fuerza y complexión física que sus oponentes mujeres. ¿Es justo para las demás?

Artículo 76.

(…) El reconocimiento del género sentido en ningún caso vendrá supeditado al haber obtenido su reconocimiento legal.
Tal y como hemos citado anteriormente, esta situación abre la puerta a que varones declaren sentirse mujeres para continuar violentándolas.

Artículo 96. Sanciones.

1. Las infracciones leves serán sancionadas con apercibimiento o con multa de hasta 3.000 euros.
2. Las infracciones graves serán sancionadas con multa de 3.001 hasta 20.000 euros.(…)
3. Las infracciones muy graves serán sancionadas con multa de 20.001 hasta 45.000 euros.
Tal y como hemos expresado con anterioridad, la denominada “Agencia Estatal” no es un organismo competente ni legitimado por la Constitución Española como para imponer sanciones ni multas monetarias de ningún tipo.

4. CONCLUSIONES

Entendemos y nos solidarizamos con las personas transgénero y transexuales.

Reconocemos que necesitan de una especial protección debido a la marginación social y especial vulnerabilidad.
Sin embargo, no compartimos que la protección a los grupos anteriores pase por la vulneración de los derechos de las mujeres. Sostenemos que es necesaria la abolición total del concepto de género y sus estereotipos en nuestra sociedad.
La distancia todavía muy grande que separa a hombres y mujeres en cuanto al papel que les otorga la sociedad debe ser reducida hasta su eliminación, tal y como han venido haciendo todas las sociedades con el avance de las mismas. En ningún caso deben fomentarse los estereotipos de género que son los que actualmente están dando lugar a la violencia contra las mujeres y son responsables del casi centenar de feminicidios anuales. El reconocimiento del Estado de que las mujeres lo somos no por nuestro sexo, sino por la idea que la sociedad tiene de nosotras, conllevaría un paso atrás en la lucha por la liberación de los roles tradicionales impuestos por el patriarcado.
Invitamos a la reflexión y al análisis profundo de estas cuestiones antes de aprobar una ley que, sin ninguna duda, contribuiría a aumentar la jerarquización de los sexos a través del sistema de género dando lugar al incremento de la violencia contra las mujeres.